Vinícola

Nuestra escencia

En el corazón del desierto de Samalayuca se ha formado un terruño inigualable que por miles de años ha custodiado tesoros en su interior. El tiempo ha formado de manera natural cristales que son el resultado de la combinación perfecta de sol, arena, viento y agua. Así nacen las rosas de arena, que dan esencia y nombre a nuestra casa.

En ésta tierra árida en donde el fruto de la vid parece imposible crecer y la vida misma difícil de permanecer, en las entrañas del desierto, justo aquí, logramos con tenacidad la plantación adecuada, que representa un acto mágico, en el que la arena se transforma y crea un fruto único e inigualable.

La arena y el sol dan a la uva su esencia. Cuando se encuentra lista para ser cosechada, extraemos cuidadosamente su jugo para transformarlo en vino. Lo resguardamos en el interior de barricas de roble francés que aportan una personalidad y estructura única, reflejada en los deliciosos sabores y aromas de nuestros vinos.

Vinícola

Historia

2017
Primer plantación

Variedad Tempranillo en .425 hectáreas

2018
A Tempranillo

Nuestro primer vino

2021
Superficie plantada

2.5 hectáreas con variedades en producción como: Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Pinot Nior, Nero d Avola y Merlot