Fruto de la vid del

desierto de

Samalayuca

Vinícola Rosa de Arena

En ésta tierra árida en donde el fruto de la vid parece imposible crecer y la vida misma difícil de permanecer, en las entrañas del desierto, justo aquí, logramos con tenacidad la plantación adecuada, que representa un acto mágico, en el que la arena se transforma y crea un fruto único e inigualable.

A

Tempranillo

Amable, generosa y de gran presencia, virtudes que reflejan a una mujer determinante como Arantxa, quien concede su esencia a este vino, el primogénito de la Vinícola Rosa de Arena.

Un vino correcto, forjado en el árido desierto de Samalayuca, donde el fruto de la vid fuese impensable de crecer.

Color profundo, limpio y brillante que a su vez desprende suaves aromas a violetas, vainilla y regaliz. Al gusto nos ofrece taninos suaves y un final prolongado.

V&E

Tempranillo – Cabernet Sauvignon

La conjugación de dos almas fuertes e intensas y a la vez amables, así como la armonía y el perfecto balance proyectado entre Valentín y Elma, otorgan su esencia al primer ensamble de la vinícola Rosa de Arena.

Un vino fresco, forjado en el árido desierto de Samalayuca.

Con tonalidades rojo granate, limpio y de intensidad media, aporta un delicioso aroma a moras negras, zarzamora y ciruela. Ofrece un agradable y armónico sabor con taninos finos, redondos y suaves.

Resultado de la arena, el sol y el agua que nutren la raíz y sarmiento, del trabajo de mujeres y hombres que con sus manos guían la planta, brazo, zarcillo y hoja.

Monovarietal

A

Tempranillo

Multivarietal

V & E

Tempranillo – Cabernet Sauvignon

Nuestro viñedo

La peculiaridad que nos hace diferente es que nuestro suelo se compone con un 97% de arena lo cual nos proporciona temperaturas altas durante el día y bajas durante la noche dando como resultado una fruta de excelente calidad.

Nos llena de orgullo ser los pioneros en los suelos del desierto Chihuahuense.